Ofertas en cirugías plásticas “de eso tan bueno no dan tanto”

Detrás de un precio bajo para realizar una cirugía plástica se esconde un peligro inminente para las pacientes, ya que están ahorrando en servicios de calidad y profesionales.

La CLINICA COLOMBIANA DE OBESIDAD Y METABOLISMO lanza una voz de alerta para que elijan con precaución con quién y en dónde realizarse esta clase de intervenciones.

Colombia está en el puesto once a nivel mundial en número de cirugías estéticas por año*. Compite con Brasil, China y Estados Unidos, que le llevan ventaja en número de habitantes. Un ranking ganado a pulso porque el país cuenta con excelentes profesionales y clínicas que prestan servicios con altísimos estándares de calidad. Pero crecen a la par las cifras fatales de intervenciones mal practicadas con resultados deprimentes y peligrosos.

Miles de pacientes (principalmente de estratos 2 y 3) atraídas por los precios bajos, ignoran las precauciones necesarias y hoy sufren las consecuencias. Son víctimas de mercaderes de la muerte, como los que operan en la ciudad de Villavicencio donde ofrecen “liposucciones a domicilio”. Un servicio con cero salubridad. LLegan, instalan una camilla en la sala o el comedor, prenden una succionadora portátil y listo. Al finalizar los supuestos médicos empacan sus cosas y desaparecen, dejando al paciente a la merced de infecciones, complicaciones etc. Estas denuncias llegan a diario a los consultorios de la Clínica Colombiana de Obesidad y Metabolismo.

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Basta con echar una mirada a internet para encontrar anuncios que ofrecen cirugías a precios irrisorios, que no cubrirían los honorarios de un especialista, ni de una sala de cirugía: “Esto debería ser motivo de desconfianza para la gente. La cirugías plásticas bien realizadas requieren una serie de condicionamientos como experiencia del médico, anestesiólogo, sala de cirugía acorde a la ley, enfermeras, en fin… esto cuesta, porque la salud del paciente es lo primero” asegura el Dr. Gómez, Director de cirugía plástica de la Ccom.

Los pacientes deben revisar que los médicos sean especialistas en cirugía plástica, no basta con que sean cirujanos, pero también deben verificar que la sala de cirugía cumpla con normas de salubridad, equipos, personal idóneo, etc. Ya que muchos operan en sus propios consultorios, en centros de estética, o en lo que comúnmente conocemos como “clínicas de garaje”.

Otra práctica que ha tomado fuerza, se presenta en Cali, dónde ofrecen una especie de liposucción, que se realiza de forma ambulatoria, a un costo de $800.000. Valor que incluye los pasajes aéreos de pacientes que viajan desde todas partes del país, se van en la mañana y regresan el mismo día a sus casas con la cirugía realizada.

La invitación es para tomar conciencia de que “eso tan bueno no dan tanto” ya que estamos hablando, más que de belleza, de la vida de las personas. Por más que haya promoción, un procedimiento de esta índole no deja de costar mínimo $3.500.000 y el andamiaje de estas operaciones es complicado. Menos, hay que desconfiar.

* Cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética 2013